Alfabeto
El alfabeto es el conjunto de letras que usamos para escribir, de la a a la z. En español tiene 27 letras y cada una tiene nombre, sonido, mayúscula y minúscula.
Enciclopedia escolar
Gramática, puntuación, ortografía y escritura, explicadas con ejemplos.
Más o menos de 3 a 7 años
El alfabeto es el conjunto de letras que usamos para escribir, de la a a la z. En español tiene 27 letras y cada una tiene nombre, sonido, mayúscula y minúscula.
Las palabras riman cuando coinciden los sonidos finales, como gato y pato, o luna y cuna. La rima depende del sonido, no de cómo se escribe.
Más o menos de 5 a 11 años
El punto es el signo que cierra una oración. Indica al lector que la idea ha terminado. En inglés británico se llama full stop y en el estadounidense, period.
En español se escribe mayúscula al empezar un texto y después de un punto, en los nombres propios y en las siglas. Los días, los meses y las estaciones van en minúscula.
Un nombre propio es el nombre de una persona, un lugar o una cosa en particular, como Zainab, París o Colombia. Siempre se escribe con letra mayúscula inicial.
Los signos de interrogación (¿?) enmarcan una pregunta directa, como ¿Dónde están mis zapatos? En español se escribe uno de apertura y otro de cierre.
El sustantivo (o nombre) es la palabra que nombra a una persona, un lugar, una cosa o una idea, como maestra, Lima, lápiz o felicidad.
El adjetivo es la palabra que acompaña al sustantivo y dice cómo es o cuántos hay: un elefante enorme, un limón ácido, tres globos rojos.
El plural significa más de uno. En inglés, la mayoría de los sustantivos añaden -s (cats) o -es (boxes), pero algunos cambian de otra forma, como babies, leaves, mice y children.
Una preposición es una palabra que relaciona un sustantivo o un pronombre con otra parte de la oración, a menudo indicando lugar o tiempo, como en, sobre, bajo, tras, antes de o durante.
Un verbo es una palabra que expresa una acción (correr, comer, escribir) o un estado (ser, parecer, saber). Casi todas las oraciones tienen uno, y los verbos cambian para mostrar el tiempo.
Una oración es un grupo de palabras que tiene sentido completo por sí solo. Empieza con mayúscula, termina con un punto o con signos de interrogación o exclamación, y suele tener un verbo.
Un antónimo es una palabra que significa lo contrario de otra, como caliente y frío, arriba y abajo, o feliz e infeliz.
La aliteración es la repetición del mismo sonido al principio de varias palabras cercanas, como en «tres tristes tigres». Hace que un texto suene pegadizo y se recuerde.
Una onomatopeya es una palabra que imita el sonido de lo que nombra, como zumbido, plaf, chisss, pum o guau.
El adverbio es la palabra que da más información sobre un verbo, un adjetivo u otro adverbio: dice cómo, cuándo, dónde o cuánto, como despacio, mañana, fuera o siempre.
La conjunción es una palabra que une otras palabras, grupos de palabras o proposiciones, como y, pero, o, porque, cuando, si y aunque.
Es la forma del verbo en inglés para hablar de lo que ya ocurrió, como walked, ate o was playing. Los verbos regulares añaden -ed; los irregulares cambian de otras maneras.
Es la forma del verbo en inglés para lo que ocurre ahora, lo que siempre es verdad y las costumbres, como I walk, she walks o we are walking.
Un pronombre es una palabra que sustituye a un sustantivo para no repetirlo, como él, ella, nosotros, ellos, me, mío o quien.
Este tema es de inglés. El apóstrofo tiene dos usos: indica letras que faltan (can't, it's) y señala posesión (the dog's bone, the girls' team). El español casi no lo usa.
La coma es un signo de puntuación que marca una pausa breve y separa partes de la oración, como los elementos de una lista, un complemento antepuesto o una explicación añadida.
Un prefijo es un grupo de letras que se añade al principio de una palabra para cambiar su significado, como un- en unhappy, re- en replay o dis- en disappear.
Un sufijo es un grupo de letras que se añade al final de una palabra para cambiar su significado o su función, como -ful en helpful, -ness en kindness o -ed en jumped.
Las homófonas son palabras que suenan igual pero significan cosas distintas y suelen escribirse de otra manera, como hola y ola, tubo y tuvo, o echo y hecho.
Un sinónimo es una palabra que significa lo mismo o casi lo mismo que otra, como grande y enorme, o feliz y contento.
Un determinante es una palabra que va delante de un sustantivo y dice cuál o cuántos, como el, la, un, este, esos, mi, algunos, cada o tres.
En español b y v suenan igual, así que hay que apoyarse en reglas: b tras m, en -aba y en -bir; v tras n, en -ivo y en estuve. Si dudas, piensa en una palabra de la misma familia.
En español, los diálogos de un cuento se marcan con raya (—). Las comillas se usan para citar palabras exactas dentro de una frase. En inglés se usan comillas (inverted commas).
La h es muda en español. Se escribe al principio de palabras como huevo, hielo, hueso y huir, en hum- y hosp-, y en todas las formas del verbo haber (he, has, ha, hemos, han).
Las pistas de contexto son las palabras que rodean a una palabra desconocida y ayudan a deducir su significado, como una definición, un sinónimo, un antónimo o un ejemplo.
Un símil compara una cosa con otra usando como o tan… como, por ejemplo valiente como un león o sus ojos brillaban como estrellas.
Un hecho es algo que se puede comprobar y demostrar que es verdadero o falso. Una opinión es lo que alguien piensa o siente, y otras personas pueden no estar de acuerdo.
Inferir es deducir algo que el autor no dice directamente, usando pistas del texto y lo que ya sabes. Se suele llamar leer entre líneas.
Un párrafo es un grupo de oraciones sobre una idea principal. Se empieza uno nuevo cuando cambia el tiempo, el lugar, el tema o quien habla.
La personificación da cualidades o acciones humanas a cosas que no son humanas, como El viento aulló o El sol nos sonreía.
Resumir es contar de forma breve las ideas más importantes de un texto, con tus propias palabras, dejando fuera los detalles pequeños y los ejemplos.
Tema de gramática inglesa. Un fronted adverbial es una palabra o grupo de palabras al principio de la oración que dice cómo, cuándo, dónde o por qué, seguido de coma: Later that night, the owl hooted.
Delante de e o i, el sonido «j» se escribe con g (gente, gigante) o con j (jefe, jirafa). Se escribe g en geo-, -gen y los verbos en -ger y -gir; y j en -aje, -eje y los verbos en -jar.
Según dónde cae la sílaba tónica, las palabras son agudas (última sílaba: café), llanas (penúltima: mesa) o esdrújulas (antepenúltima: música). Las sobresdrújulas tienen la fuerza antes aún.
El sujeto es de quien se dice algo y concuerda con el verbo; el predicado es todo lo que se dice del sujeto y tiene un verbo como núcleo. En «Los niños juegan en el patio», el sujeto es «los niños».
El verbo concuerda con el sujeto en número y persona. Un sujeto singular lleva el verbo en singular (El perro ladra) y uno plural, en plural (Los perros ladran).
La tilde depende de dónde cae la sílaba tónica. Las agudas la llevan si acaban en n, s o vocal (canción), las llanas si no (árbol) y las esdrújulas siempre (música).
Una oración subordinada añade información a la oración principal, pero no puede ser una oración por sí sola, como porque llovía o que vive al lado.
Una proposición (en inglés, clause) es un grupo de palabras con un verbo y normalmente un sujeto. La principal tiene sentido sola; la subordinada necesita una principal para completarse.
La escritura persuasiva intenta convencer al lector de que comparta una opinión o actúe, con razones claras, pruebas y un lenguaje cuidadosamente elegido.
El lenguaje figurado usa las palabras en un sentido no literal para crear una imagen o una emoción, como en «llueve a cántaros». Incluye el símil, la metáfora, la personificación y la hipérbole.
Una metáfora describe algo diciendo que es otra cosa, sin usar como, por ejemplo La clase era un zoológico o El tiempo es un ladrón.
Un diptongo son dos vocales que suenan en una sola sílaba (cuen-to, ciu-dad). Un hiato son dos vocales seguidas que se pronuncian en sílabas distintas (pa-ís, le-ón, ca-os).
Las perífrasis modales unen un verbo auxiliar (poder, deber, tener que, haber que) y un infinitivo para expresar obligación, posibilidad o capacidad: Tengo que estudiar.
Una oración de relativo va introducida por un relativo (que, quien, cual, cuyo, donde…) y suele complementar a un sustantivo, su antecedente, como en «el libro que me prestaste».
«Porque» da la causa, «por qué» pregunta la causa, «porqué» es un sustantivo (el motivo) y «por que» es la preposición «por» seguida del relativo «que».
Las raíces griegas y latinas son partes de palabras con significado propio, como bio (vida), grafía (escritura) o port (llevar). Conocerlas ayuda a entender biografía o transportar.
Más o menos de 11 a 16 años
El punto y coma (;) separa oraciones muy relacionadas y elementos de enumeraciones con comas. Los dos puntos (:) anuncian lo que sigue: una enumeración, una cita o una explicación.
El estilo directo reproduce las palabras exactas de alguien con raya o comillas; el indirecto las cuenta con «que» o «si», cambiando personas y tiempos, como en «dijo que estaba cansado».
En la voz activa el sujeto realiza la acción (El perro persiguió la pelota). En la pasiva el sujeto la recibe (La pelota fue perseguida por el perro): ser + participio.
Un párrafo argumentativo defiende una sola idea en cuatro pasos: la afirmación, la prueba, la explicación y el enlace o cierre. En inglés se enseña con la sigla PEEL.
Las técnicas persuasivas son recursos para convencer a un público, como las preguntas retóricas, el lenguaje emotivo, los datos, la regla de tres y el ethos, el pathos y el logos.
El paralelismo sintáctico es repetir la misma estructura gramatical en frases o versos seguidos. Es una figura retórica y también una regla de redacción: coordinar elementos del mismo tipo.
La tesis es la idea principal que defiende el autor de un texto argumentativo: su opinión sobre el tema, dicha en una o dos oraciones y apoyada después con argumentos.
Los recursos persuasivos son técnicas para convencer o conmover al público, como la pregunta retórica, la anáfora o la antítesis. Ethos, pathos y logos son las tres vías de persuasión que hay detrás.