Bases de matemáticas
Lecciones cortas para 11–14 años: Números, Álgebra, Razones y porcentajes, Geometría, Estadística, Matemáticas del dinero. Práctica nueva cada vez, corregida al instante y con un repaso al final de cada unidad.
Guía para familias · 11–14 años · Primeros años de secundaria
El paso a secundaria trae más profesores, más asignaturas y más responsabilidad. Los preadolescentes necesitan estructura, pero también quieren que se confíe en ellos. Ayúdale a crear sus sistemas —una agenda, una rutina de deberes, dormir bien— y sigue interesándote por lo que aprende sin tomar el control.
Cada niño se desarrolla a su ritmo. Úsalo como un mapa orientativo, no como una lista de control.
La mayoría lleva de cinco a diez minutos y no necesita nada especial.
Sentaos diez minutos el domingo para mirar la semana: entregas, actividades y cuándo hará los deberes.
Anímale a usar tarjetas y pequeños autoexámenes en lugar de releer los apuntes. Ofrécete a hacerle las preguntas.
Acordad dónde duermen los dispositivos por la noche y qué aplicaciones ayudan a estudiar. Da ejemplo con los hábitos que pides.
Novelas, cómics, noticias y divulgación cuentan. Deja libros y artículos interesantes a mano por casa.
Comentad las noticias, una película o un pódcast en la cena y pídele su opinión, y sus razones.
No son señales de que algo vaya mal: son buenos motivos para preguntar. Hablarlo pronto ayuda.
Esta guía es información general, no consejo médico. Si te preocupa la salud o el desarrollo de tu hijo, consulta con tu pediatra, tu centro de salud o el colegio.
Practicad juntos
Imprímelos o juega en pantalla con corrección al instante.
Lecciones cortas para 11–14 años: Números, Álgebra, Razones y porcentajes, Geometría, Estadística, Matemáticas del dinero. Práctica nueva cada vez, corregida al instante y con un repaso al final de cada unidad.
Lecciones cortas para 11–16 años: Secuencias y el intruso, Retos expertos. Práctica nueva cada vez, corregida al instante y con un repaso al final de cada unidad.
Lecciones cortas para 11–16 años: Recuerda más, Planifica y concéntrate. Práctica nueva cada vez, corregida al instante y con un repaso al final de cada unidad.
Cómo hacer tarjetas de estudio que midan comprensión real, usar la caja de Leitner, espaciar los repasos y elegir entre papel o app, de 9 a 18 años.
Guía paso a paso para adolescentes sobre cómo hacer un horario de estudio, con una semana de ejemplo, cómo ajustarlo cuando se tuerce y cómo evitar quemarte.
Recuperación activa, repaso espaciado, práctica mezclada, exámenes de práctica y sueño, con ejemplos reales para estudiar mejor en lugar de solo más horas.
Cinco estrategias de cálculo mental que todo niño debería conocer, con ejemplos resueltos: descomponer, pasar por la decena, compensar, dobles y mitades.
Si una secante corta dos paralelas, los ángulos correspondientes y los alternos internos son iguales, y los conjugados suman 180°. Los opuestos por el vértice siempre son iguales.
Un elemento tiene un solo tipo de átomo. Un compuesto son dos o más elementos unidos químicamente en una proporción fija, como el H₂O. Una mezcla junta sustancias sin unirlas y se puede separar.
Los ácidos son agrios y tienen un pH menor que 7, como el zumo de limón. Las bases son resbaladizas o amargas, con pH mayor que 7, como el jabón. Juntos se neutralizan.
El área de la superficie es el área total de todas las caras exteriores de un cuerpo en 3D. En un cubo de lado a vale 6a², porque un cubo tiene seis caras cuadradas iguales.
El punto y coma (;) separa oraciones muy relacionadas y elementos de enumeraciones con comas. Los dos puntos (:) anuncian lo que sigue: una enumeración, una cita o una explicación.
El Renacimiento fue un periodo de renovado interés por el arte, la ciencia y el saber que empezó en Italia en el siglo XIV y se extendió por Europa. La palabra significa «volver a nacer».
Tu panel familiar te propone un plan de diez minutos para hoy. Con el plan Familia también prepara un cuadernillo semanal imprimible adaptado al nivel de tu hijo.
Ayúdale a planificar y a desatascarse, y luego deja que haga el trabajo. Si una tarea parece demasiado difícil o larga, anímale a decírselo al profesor o envía tú una nota breve.
Los cambios de humor que van y vienen son habituales. La tristeza o el aislamiento que duran semanas, hablar de desesperanza o de hacerse daño, o grandes cambios en la comida y el sueño necesitan ayuda rápida de su médico.